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Historia del proyecto
Cada fase del proyecto respondió a una carencia concreta: datos fiables sobre proyectores domésticos, pruebas de uso prolongado y mediciones que no dependieran de fichas técnicas de fabricante. Esta es la cronología de cómo se construyó esa base.
2019
Empezamos comparando dos proyectores de lámpara en una pared pintada de blanco. Sin colorímetro ni pantalla de referencia, los resultados dependían demasiado de la vista. Publicamos las primeras notas con mediciones de luminosidad con luxómetro básico.
2021
Incorporamos un colorímetro, una pantalla de referencia fija de 100 pulgadas y un medidor de ruido. A partir de ese momento, cada análisis incluyó contraste nativo, temperatura de color tras calibración y nivel de ruido del ventilador en modo cine.
2022
Un proyector láser estuvo encendido más de 400 horas durante dos meses. Medimos la deriva de color, el comportamiento del sistema de refrigeración y la constancia de la luminosidad. Esa metodología se convirtió en estándar para todos los equipos que pasan por el banco.
2023
Añadimos pruebas de ganancia, uniformidad de brillo y comportamiento antirreflectante en pantallas fijas y motorizadas. También empezamos a evaluar reproductores multimedia y su integración con señales HDR domésticas.
2024
Documentamos el proceso completo de ajuste que aplicamos a cada proyector antes de medir: puntos de blanco, gamma, gama cromática y verificación HDR. El protocolo quedó abierto para que cualquier usuario pueda replicarlo con su propio equipo.
2025
Consolidamos todas las mediciones en una base consultable por luminosidad real, contraste nativo, ruido y latencia. El objetivo es que la decisión de compra se apoye en datos propios, no en eslóganes de marketing.
Nuestra razón de ser
Pointe Screen nació de una frustración concreta: la mayoría de reseñas de proyectores repiten fichas técnicas del fabricante y evitan las pruebas reales. Nosotros montamos cada equipo en una sala dedicada, lo conectamos a fuentes habituales y medimos con instrumentos propios. Lúmenes reales, contraste nativo, ruido del ventilador en modo cine, latencia en juego y comportamiento cromático tras calibración. Sin espejismos comerciales.
Nuestro trabajo no termina con el proyector. Evaluamos pantallas fijas y motorizadas, materiales antirreflectantes, reproductores multimedia y accesorios de instalación. El objetivo es que quien lea nuestras pruebas pueda decidir con datos, no con promesas de marketing. Cada artículo incluye el contexto de uso, las condiciones de medición y las limitaciones del equipo probado.
Usamos colorímetro, luxómetro y patrones de prueba para registrar luminosidad, contraste y gama. Publicamos los valores obtenidos, no los declarados por el fabricante.
Un equipo no se juzga en una tarde. Lo usamos durante semanas en sesiones de cine, juego y contenido deportivo para detectar problemas de estabilidad o ruido.
Cada recomendación considera el tamaño de la sala, la distancia de proyección, la luz ambiental y el presupuesto. No existe el mejor proyector absoluto; existe el adecuado para tu espacio.
Que llegues a tu compra con criterio propio. Que sepas interpretar una ficha técnica, distinguir una pantalla de alto contraste de una de ganancia alta y entender por qué un proyector de 2000 lúmenes puede verse peor que uno de 1500 en una sala oscura. Nuestras guías de distancia de proyección y gestión de luz ambiental están pensadas para espacios reducidos, donde cada decisión cuenta.
No aceptamos equipos cedidos con condiciones de publicación. Cada unidad se compra o se solicita sin acuerdos previos, y los resultados se publican íntegros, incluidos los puntos débiles. Si un proyector tiene un modo HDR deficiente o una pantalla muestra banding visible, lo decimos con datos. La confianza del lector es el único activo que nos importa.
Trayectoria de Pointe Screen
Lo que empezó como un cuaderno de notas con lecturas de luminosidad se convirtió en un laboratorio independiente de análisis de proyectores y pantallas. Estos son los hitos que definieron nuestra forma de trabajar.
2019
Instalamos un proyector de préstamo en un sótano sin ventanas y empezamos a medir el contraste nativo con patrones propios. Publicamos la primera review con datos que ningún fabricante ofrecía.
2021
Dejamos de depender de los modos de fábrica. Cada equipo pasa ahora por una calibración completa antes de publicar las mediciones de reproducción cromática.
2022
Acondicionamos una sala con control total de luz ambiental y tratamientos acústicos. Desde entonces, las pruebas de pantallas fijas y motorizadas se realizan en condiciones reproducibles.
2023
Incorporamos pruebas de uso prolongado de más de 200 horas por equipo. Medimos la deriva de color, el ruido del ventilador en distintos modos y el comportamiento térmico real.
2024
Publicamos un buscador con todas las mediciones históricas: lúmenes reales, contraste nativo, latencia en modo juego y nivel de ruido. Cualquier lector puede comparar equipos sin depender de fichas comerciales.
2025
Ampliamos el análisis a superficies de proyección, reproductores multimedia y soportes de instalación. El objetivo sigue siendo el mismo: que elijas tu equipo con datos, no con eslóganes.
Desde 2021 no aceptamos unidades cedidas con la condición de no publicar resultados negativos. Preferimos comprar o devolver el equipo antes de comprometer la independencia de las mediciones.
Cada review incluye las tablas de medición completas, no solo un resumen. Así el lector puede verificar nuestras conclusiones y aplicar los datos a su propia sala.